lunes, 12 de septiembre de 2011

El cambio climático es uno de los temas recurrentes en la actualidad. El fenómeno es sin duda el resultado de varios siglos de la actividad humana, principalmente de la transformación y explotación de los recursos naturales sobre los que nunca se previó su agotamiento, ni el impacto que provocaría el desequilibrio medio ambiental.

A partir de la década de los 70 y como preámbulo de los desastres por venir, en diferentes ciudades del mundo se empezó a apreciar el fenómeno de la contaminación atmosférica, lo que llevó a algunos países a alertar sobre la necesidad de reducir los gases contaminantes vertidos a la atmósfera, llamado que muy pocos escucharon.

En México, los estragos del calentamiento global y el desequilibrio medioambiental han sido evidentes desde hace varias décadas. Los peores desastres naturales comienzan a registrarse con eventos sísmicos y climáticos. El 19 de septiembre de 1985, la Ciudad de México particularmente, vivió una de las catástrofes que marcó la historia del país, miles de personas murieron bajo los escombros de decenas de edificios a causa de un primer sismo de 8.1 grados en la escala de Richter, y una réplica de menor intensidad al día siguiente.

En 1988, casi tres años después, el Huracán Gilberto azotó las costas del Golfo de México, ocasionando estragos principalmente en Yucatán. El huracán arrasó con más del 50% de las playas acabando con servicios e infraestructura.

En 1995 el Huracán Henriette tocó tierra en Cabo San Lucas y Sinaloa obligando a la intervención de los servicios de la Secretaría de la Defensa Nacional para brindar ayuda a damnificados, y en el mismo año el Huracán Ismael tocó puerto en Topolobampo. En ese mismo año, en octubre, el país vivió un sismo de en las costas de Guerrero, Oaxaca, Jalisco y Colima. En septiembre de1997 las mismas zonas de Oaxaca y Acapulco sintieron el embate del Huracán Paulina.

Desastres Naturales de México

El cambio climático es uno de los temas recurrentes en la actualidad. El fenómeno es sin duda el resultado de varios siglos de la actividad humana, principalmente de la transformación y explotación de los recursos naturales sobre los que nunca se previó su agotamiento, ni el impacto que provocaría el desequilibrio medio ambiental.

A partir de la década de los 70 y como preámbulo de los desastres por venir, en diferentes ciudades del mundo se empezó a apreciar el fenómeno de la contaminación atmosférica, lo que llevó a algunos países a alertar sobre la necesidad de reducir los gases contaminantes vertidos a la atmósfera, llamado que muy pocos escucharon.

En México, los estragos del calentamiento global y el desequilibrio medioambiental han sido evidentes desde hace varias décadas. Los peores desastres naturales comienzan a registrarse con eventos sísmicos y climáticos. El 19 de septiembre de 1985, la Ciudad de México particularmente, vivió una de las catástrofes que marcó la historia del país, miles de personas murieron bajo los escombros de decenas de edificios a causa de un primer sismo de 8.1 grados en la escala de Richter, y una réplica de menor intensidad al día siguiente.

En 1988, casi tres años después, el Huracán Gilberto azotó las costas del Golfo de México, ocasionando estragos principalmente enYucatán. El huracán arrasó con más del 50% de las playas acabando con servicios e infraestructura.

En 1995 el Huracán Henriette tocó tierra enCabo San Lucas y Sinaloa obligando a la intervención de los servicios de la Secretaría de la Defensa Nacional para brindar ayuda a damnificados, y en el mismo año el Huracán Ismael tocó puerto en Topolobampo. En ese mismo año, en octubre, el país vivió un sismo de en las costas de Guerrero, Oaxaca, Jalisco yColima. En septiembre de1997 las mismas zonas de Oaxaca y Acapulco sintieron el embate del Huracán Paulina.

Desastres Naturales de México

El cambio climático es uno de los temas recurrentes en la actualidad. El fenómeno es sin duda el resultado de varios siglos de la actividad humana, principalmente de la transformación y explotación de los recursos naturales sobre los que nunca se previó su agotamiento, ni el impacto que provocaría el desequilibrio medio ambiental.

A partir de la década de los 70 y como preámbulo de los desastres por venir, en diferentes ciudades del mundo se empezó a apreciar el fenómeno de la contaminación atmosférica, lo que llevó a algunos países a alertar sobre la necesidad de reducir los gases contaminantes vertidos a la atmósfera, llamado que muy pocos escucharon.

En México, los estragos del calentamiento global y el desequilibrio medioambiental han sido evidentes desde hace varias décadas. Los peores desastres naturales comienzan a registrarse con eventos sísmicos y climáticos. El 19 de septiembre de 1985, la Ciudad de México particularmente, vivió una de las catástrofes que marcó la historia del país, miles de personas murieron bajo los escombros de decenas de edificios a causa de un primer sismo de 8.1 grados en la escala de Richter, y una réplica de menor intensidad al día siguiente.

En 1988, casi tres años después, el Huracán Gilberto azotó las costas del Golfo de México, ocasionando estragos principalmente enYucatán. El huracán arrasó con más del 50% de las playas acabando con servicios e infraestructura.

En 1995 el Huracán Henriette tocó tierra en Cabo San Lucas y Sinaloa obligando a la intervención de los servicios de la Secretaría de la Defensa Nacional para brindar ayuda a damnificados, y en el mismo año el Huracán Ismael tocó puerto en Topolobampo. En ese mismo año, en octubre, el país vivió un sismo de en las costas de Guerrero, Oaxaca, Jalisco y Colima. En septiembre de1997 las mismas zonas de Oaxaca y Acapulco sintieron el embate del Huracán Paulina.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El ruido como problema ambiental (investigacion para la materia de desarrollo sustentable)

El ruido es uno de los elementos que definen nuestro entorno cotidiano. En el ámbito urbano, es la molestia más común que tienen que soportar sus habitantes; el ámbito rural tampoco escapa a este problema, que se manifiesta tanto en la convivencia y actividad doméstica como en la mecanización de las actividades agrarias e incluso en las celebraciones festivas. Por tanto, se puede afirmar que el ruido es el contaminante ambiental que se presenta de una manera más persistente en el ambiente humano.

El problema no es nuevo, ya que desde los tiempos más remotos el ruido forma parte de dicho ambiente. En la antigua Roma ya había quejas al respecto y se dictaron normas específicas. Posteriormente, a medida que las sociedades iban evolucionando, las causas del ruido aumentaban, sobre todo a partir de la revolución industrial.

En cualquier caso, ninguna época anterior puede ser comparable con las fuentes de ruido que genera la sociedad actual, sobre todo en los países desarrollados. Los nuevos modelos de organización social y económica, el desarrollo tecnológico y el crecimiento de la población son factores claves en el aumento de la contaminación acústica. Se podría concretar en una frase: cada vez se realizan más actividades en un espacio vital menor.


Causas y efectos del ruido

Es difícil definir qué se entiende por ruido como contaminante físico. Generalmente se denomina así al sonido no deseado. Ese concepto va unido a una percepción subjetiva, de tal manera que el sonido agradable para unos puede ser para otros causa de enfermedad física o psíquica. Por otro lado, algunos sonidos que en determinados periodos pueden ser aceptables, se convierten en molestos a ciertas horas.

Las características culturales, relacionales y afectivas, condicionan o forman parte de la percepción del ruido. Por tanto, habrá que tenerlas en cuenta a la hora de valorar el ruido como contaminante físico objetivo, que vendrá marcado por su intensidad y su duración.

En las últimas décadas, se han realizado múltiples estudios que demuestran la influencia negativa del ruido sobre la salud humana. A diferencia de otros agentes contaminantes, sus efectos son inmediatos y su acumulación provoca un deterioro físico, psíquico y social evidente.

El efecto más estudiado de sobreexposición al ruido es la pérdida de audición. El problema radica en que las personas expuestas rara vez son conscientes de la relación causa-efecto, al producirse de forma lenta, aunque progresiva y no llegar a causar sordera total.

Los ruidos domésticos, aunque pocas veces causan problemas de audición, son molestos y alteran las actividades normales como el reposo y el sueño, la capacidad de concentración y de comunicación.

Los ruidos repentinos provocan interrupción de la actividad, constricción de los vasos sanguíneos, aumento del ritmo cardiaco y espasmos digestivos.

El ruido urbano, provocado sobre todo por el tráfico rodado, contribuye a un ambiente general de estrés y tensión, lo que puede favorecer reacciones psicosomáticas diversas (úlceras, alergias...) y problemas mentales.

Las cercanías a las vías de ferrocarril, aeropuertos, industrias, etc., generan irritabilidad, alteraciones del sueño y son factor de riesgo para patologías cardiacas, digestivas y otras.

Así podríamos clasificar los efectos del ruido en tres niveles:

1º Auditivos

* Efecto máscara. Producido cuando un sonido impide o dificulta la percepción total o parcial de otros sonidos.

*
Fatiga auditiva. Es un déficit temporal de la sensibilidad auditiva que persiste cierto
tiempo después de la supresión del ruido.

*
Acúfenos. Se describen como ruidos que aparecen en el interior del oído por alteración del nervio auditivo, causando en la persona que los sufre ansiedad y cambios de carácter.

*
Pérdida progresiva e inconsciente de la audición ó desplazamiento del umbral de audición. Como consecuencia del ruido, se destruyen células auditivas irrecuperables, reduciéndose la calidad de la audición.

2ª No auditivos

Además de las afecciones producidas en el oído, el ruido actúa negativamente sobre otras partes del organismo. En su presencia, nuestro cuerpo, adopta una postura defensiva y hace uso de sus mecanismos de protección.

Las reacciones fisiológicas al ruido, no se consideran patológicas si ocurren en ocasiones aisladas, pero en exposiciones prolongadas pueden llegar a constituir un grave riesgo para la salud.

Entre los efectos negativos podemos destacar:

*
Efectos sobre el sueño. El ruido puede provocar dificultades para conciliar el sueño, así como despertares bruscos. También influye en la calidad del sueño, impidiendo un sueño reparador. Personas expuestas a ruidos nocturnos por encima de 45 dBA, son proclives a este riesgo.

*
Efectos sobre la conducta. Se pueden citar como alteraciones psicológicas producidas por el ruido las siguientes: irritabilidad, astenia, susceptibilidad exagerada, agresividad, alteraciones del carácter, alteraciones de la personalidad y trastornos mentales. Estas manifestaciones psíquicas serían el producto final de una cadena que comenzaría con los signos de inquietud, inseguridad, disminución de la concentración, etc. Existen estudios en los que se ponen de manifiesto que los habitantes de zonas ruidosas, tienen un índice mayor de ingresos hospitalarios por problemas mentales que los de zonas más silenciosas.

*
Estrés. Parece probado que el ruido es un elemento estresante por si mismo, por la respuesta neurofisiológica y hormonal que provoca. Para producir este efecto, influyen tanto los ruidos de alta intensidad como los de intensidad débil pero repetida.

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Efectos sobre el embarazo. Estudios recientes en embarazadas que viven en zonas ruidosas, demuestran que existe una influencia negativa sobre la salud del feto, con disminución de peso, aumento de mortalidad y mayor irritabilidad en el recien nacido.

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Efectos sobre la infancia. El ruido es un factor de riesgo para la salud infantil y repercute negativamente en su aprendizaje y en la adquisición de las capacidades de comunicación y socialización.

3º Efectos económicos

La sobrecarga acústica a nivel urbano influye sobre el precio de los solares, viviendas, alquileres, etc., que irá decreciendo en función del aumento de ésta.

En cuanto al coste del ruido para la sociedad o el Estado, habrá que diferenciar entre:

* Costes directos, como pérdidas de productividad, inversiones para medidas de insonorización...

*
Costes indirectos, como consecuencia de los efectos negativos sobre la salud.


Fuentes emisoras y medidas de control

Las actuales medidas de control en relación a las fuentes emisoras de ruidos son:

1º Transporte

* Tráfico rodado. Distinguiremos entre medidas activas (neumáticos y pavimentos más silenciosos) y pasivas (encapsulado de motores, silenciadores, apantallamientos de vías de tráfico...).

*
Tráfico aéreo. Limitación y planificación del mismo, aislamiento acústico de edificios...

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Tráfico ferroviario. Protecciones sonoras en los márgenes de las vias.

2º Industria

* Maquinarias más silenciosas.

*
Aislamiento acústico.

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Protección de los trabajadores (dosímetro y cascos protectores).

3º Construcción de edificios y obras públicas

* Normativa legal sobre horarios.

*
Maquinaria más silenciosa.

4º Otras fuentes

Nos referimos a ruidos en interior y exterior de edificios, locales públicos, actividades domésticas....Para el control de estas fuentes se utilizan medidas sobre paredes, techos, suelos, ventanas y puertas, que reduzcan el impacto sonoro y su transmisión.

Es evidente que para la eficacia y el adecuado cumplimiento de estas medidas es necesario una legislación específica que exija y sancione la adopción ó no de las mismas y una mentalización ciudadana que las favorezca y demande en su caso